Como parte de un proyecto que buscaba promover la cultura en España y América Latina; fungir como nexo entre autores, lectores y libreros, y, sobre todo, apoyar a escritores noveles a concretar su sueño de ver publicadas sus obras, en el año 2012 se fundó Editorial Seleer.

En nuestros inicios, comenzamos a publicar pidiendo un mínimo de 48 libros de ventas en la 1° firma, lo cual nos permitió seguir invirtiendo en los autores y sus obras, sin embargo, a partir del año 2016, y con la firme convicción de apostar por nuestros escritores, suprimimos dicha exigencia, por lo que desde entonces, y hasta la fecha, ya no se exige un mínimo de ventas en la presentación, manteniendo nuestra política de colocar las obras en librerías físicas, pero sin ofrecer la corrección del texto.

Como todo en esta vida, evolucionamos, y como propósito de año nuevo, en 2019, no sólo financiamos a nuestros escritores asumiendo todos los costes, sino que implementamos el servicio de corrección de texto gratuito. Posicionándonos así, como la Editorial líder en la publicación tradicional para escritores noveles. Con el objetivo de ofrecer libros de calidad a escritores, editores, libreros, distribuidores y lectores.

Buscamos autores con talento para publicar su libro de forma convencional, distribuyendo su obra en librerías físicas y plataformas On Line asociadas.

Asumimos todos los costes de la edición, publicación, impresión y distribución física de los libros.
Ofreciendo al escritor desde la venta del primer libro, un 15% de royalties por las ventas en formato físico.

Da a conocer tu obra, no estás solo, te acompañamos durante el proceso.
No pagues nunca por publicar.

Tormenta de verano

Tormenta de verano
AUTOR:
Camilo Porta Frutos

AÑO DE PUBLICACIÓN:
2016

NÚMERO DE PÁGINAS:
80

MEDIDAS:
150x210

PESO:
100

ACABADO:
Rústico

IDIOMAS:
Castellano

ISBN:
9788494623882

Formato ebook:
Disponible (PDF)

El libro está a la venta en Amazon y/o Casa del libro
Sinopsis
“Durante unos segundos él clavó su mirada en el vacío. Resopló de admiración, resopló de respeto. Y sonrió. Dicen que nunca ha vuelto a sonreír de esa manera, quién sabe. Se volvió a la barra y miró su copa, con gesto despectivo la apartó y llamó a la camarera para pedir un scotch. Le dio un sorbo largo y sacó un cigarro arrugado de su americana. Aspiró el humo como si su alma encontrase así descanso. Sintió arder su ropa, su pelo y sus ojos. Todo ardía en ese jardín salvo ella, tan intrigante, tan bonita”.
 
 
 
 
 
Usamos cookies de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y obtener estadísticas anónimas. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.Más información.
Aceptar